DÍA INTERNACIONAL DE LAS LUCHAS CAMPESINAS

¡Quédate en casa pero no en silencio!

Es el momento de llevar a cabo luchas creativas desde nuestros campos y ciudades.

El 17 de Abril de 1996, 20 miembros del Movimiento de los trabajadores rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, fueron acribillados impunemente por la policía militar del estado de Pará.

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Este incidente conmocionó al mundo entero y provocó una indignación masiva, especialmente en las comunidades rurales. Las acciones de solidaridad y las movilizaciones exigiendo justicia fueron enorme en Latinoamérica y en todo el mundo. Desde entonces se declaró el 17 de abril como “Día internacional de las Luchas Campesinas” para mantener viva en la memoria y denunciar la criminalización de las luchas. Un crimen que sigue impune como el de Berta Cáceres y muchos otras personas activistas y campesinas.

AHSA se adhiere al Manifiesto de la Red de Ciudades por la Agroecología y al Manifiesto de la Via Campesina

 

Este año ha llegado esta fecha inmersos en una crisis sanitaria, que suma a la crisis climática, migratoria  y alimentaria que desde hace años amenazan a la humanidad. Cada vez se hace más evidente la insostenibilidad del modelo de desarrollo en el que estamos inmersos. Un modelo basado en criterios estrictamente económicos y productivistas, en el que crecimiento es un dogma de fe, sin tener en cuenta que habitamos en un planeta con recursos finitos, y que somos Eco-dependientes.

La Covid19 nos ha mostrado, una vez más, hasta qué punto nuestro modelo económico y social es extremadamente frágil y vulnerable. Hace más de 10 años que científicos ya avisaban de los riesgos de posibles pandemias asociadas a la pérdida de biodiversidad, la deforestación, los cambios en los usos del suelo, la agricultura intensiva y a la proliferación de la ganadería intensiva, verdaderas bombas de relojería para el desarrollo de nuevas enfermedades.

¡Comprométete a consumir alimentos del campesinado y de sus cooperativas, no de las transnacionales!

Y es que cada día se hace más evidente la vulnerabilidad del sistema alimentario globalizado actual, dominado por la agricultura industrial y el agronegocio y los peligros que representa para todas las formas de vida.  Ha venido el COVID-19 para mostrar sin tapujos la insostenibilidad de vivir hacinados en ciudades poco saludables, consumidoras sin medida de recursos y generadoras de residuos.

El sinsentido de consumir alimentos que viajan miles de kilómetros y de los que desconocemos su origen y elaboración. El riesgo que conlleva dejar en manos de un puñado de grandes empresas transnacionales, más preocupadas por aumentar su cuenta de beneficios que por proporcionar alimentos saludables, el control de la producción y distribución de alimentos por todo el planeta.

Transformemos  las ventanas, las terrazas, los jardines y campos en nuestras plazas de manifestación y, nuestras ollas y sartenes en tambores de resistencia.

En estos momentos sentimos gran preocupación por la situación en la que se encuentra los pequeños y medianos proyectos de producción agrícola y ganadera  que han visto limitados los lugares de venta de productos con el cierre de los mercados de venta directa.  El sector ovino  tan esencial para mantener el territorio aragonés, está en una situación muy crítica  ya que su principal punto de venta, a través de restaurantes y para celebraciones, ha quedado anulado, sin ofrecer ninguna otra opción. Nos preocupa el estado de vulnerabilidad de los trabajadores agrícolas migrantes que se encuentran en condiciones de trabajo precarias y sin acceso a atención médica, ni medidas pertinentes de seguridad e higiene. Queremos que la resolución de esta crisis no pase por adoptar medidas económicas dirigidas a mantener un sistema que nos ha llevado hasta este punto.

La recuperación ha de pasar por la necesidad de poner en marcha sistemas alimentarios diversos, resilientes, locales y territorializados tal como nos está planteando la propia FAO, organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Un modelo alimentación que asegure una alimentación sana a toda la población, y más en este momento dónde no es difícil imaginar que grandes capas de nuestra sociedad se van a ver golpeadas, y verán en riesgo derechos básicos.

Demanda que se reabran a los Ecomercados, consume directamente del productor, compra en las tiendas de tu vecindario. 

El sector público debe apostar por fortalecer y proteger las pequeñas producciones agroalimentarias sostenibles de proximidad -agricultura familiar, agricultura ecológica, agroindustria artesanal, ganadería extensiva- con el objetivo de garantizar un abastecimiento alimentario saludable y respetuoso con el medio ambiente y que genere empleo en el mundo rural. La manera más directa es que los espacios gestionados por la administración – hospitales, residencias, colegios, etc…- se surtan de estas producciones.  Y por otra parte, fomentar los canales de distribución de proximidad como los mercados agroecológicos, las asociaciones de consumo y el pequeño comercio.  Y en el momento en el que nos encontramos cuando se ponga en marcha la  compra pública para la ayuda alimentaria  esta se base en el reparto de alimentos frescos, locales y de temporada. Para apoyar y reforzar los tejidos de producción y distribución locales, que son los que aportan empleo estable, seguridad, calidad, y una cohesión social que hoy, más que nunca, necesitamos.

¡Exige poder autoabastecerte en tus huertas!  

Pero el elemento central debe ser, sin duda, tomar al campesinado como referente de una gestión viable y el conocimiento tradicional como fuente para generar esa nueva sociedad que nos gustaría fuese más justa, solidaria y equitativa. El modo de vida rural, autosuficiente, que ajusta las necesidades de su población a los recursos disponibles, que mantiene la fertilidad del suelo sin contaminarlo, que aumenta la biodiversidad y que está basado en un manejo del entorno que lo ha mantenido en equilibrio con su explotación, puede y debe ser la clave, un punto de partida.

Y este Día Internacional de las Luchas campesinas es una oportunidad para recordar a quienes toman decisiones a nivel local, nacional y regional, y a nuestros conciudadanos el papel medular que desempeñan los campesinos en la producción de alimentos saludables y frescos.

Hoy y siempre

#SOSCampesinado  #Quedateencasanoensilencio #Alimentacionessalud

 

 

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